Productividad y la Cadena de Valor

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Caso industria textilera.-

El comité textil de la sociedad de nacional de industria enfatiza que el problema que afecta al sector textil está en la cadena textil pero hay una distorsión, es en la cadena de valor que se debe incidir como un conjunto de actividades no fragmentándola.

El tema es que se separa los eslabones de la cadena de valor fragmentándose todo el proceso.

La cadena de valor está compuesta por los confeccionistas algunos solo productores, otros producen y exportan, otros tienen una red de pequeños confeccionistas de gamarra u otros minicentros de producción, y otros solo comercializan eslabón que lidera la cadena, en el sector están involucradas actividades indispensables para la industria, como la producción de algodón, la producción de lana y pelos finos del sector agropecuario y la de fibras manufacturadas sintéticas y/o artificiales en el sector químico, los cuales son fundamentales en el desarrollo de la cadena, la logística de salida a través de los exportadores que también pueden ser los confeccionistas, órganos de apoyo como las dependencias púbicas como la Sunat, etc.

Enrique Falcone expreso que son 400 mil trabajadores directos, pero dependen alrededor de 1.5 millones de familias. Genera anualmente más de US$ 2 mil millones en divisas y alberga a miles de pequeñas y microempresas. Es la generadora de valor agregado y de empleo formal por excelencia. Con el agro y las confecciones forman una cadena de valor promisoria, solo comparable con la gastronomía.

Logística de ingreso

Se da por la producción de algodón peruano tipo tanguis y una variedad de algodones importados. Por cada tonelada de hilo de algodón de la India que entra al Perú se deja de sembrar una hectárea de algodón, es decir, en un año tenemos 40 mil hectáreas menos.
En los últimos tres años se ha importado de 25,000 a 30,000 TM de hilo de algodón de la India anuales, que equivale a la producción de unas 8 a 10 hilanderías nuevas (con un promedio de producción de 3,000 a 4,000 TM por año c/u). Es decir, todo ese mercado ha sido arrebatado a nuestra industria por la competencia desleal de la India.

Aspectos desfavorables en la producción de algodón

• Uso del suelo: La gente tiende a sembrar otro tipo de cultivo si el algodón no es rentable o no se adecua al suelo en donde fue sembrado; de esta manera se disminuye las cantidades de producción de algodón.

• Inversión insuficiente: Durante los últimos años la inversión que se realizo en esta industria ha sido menor a la necesaria para lograr una oferta competitiva a nivel mundial.

• Cambios en el mercado internacional: Los acuerdos del TLC hace que los precios de productos terminados caigan, lo que origina una mayor presión competitiva y por lo tanto se hace más difícil competir internacionalmente.

La logística de ingreso actual tiene una perspectiva inadecuada para el sector.

La importación de hilados de la India a precios artificiales o por debajo de su costo real, pone en grave riesgo a toda la cadena, pues si se cae la producción hilandera, se caen seguidamente los algodoneros, y luego los confeccionistas, especialmente los exportadores que no tendrán quién les abastezca de hilados nacionales para cumplir con las normas de origen de los principales TLC. Pasaríamos de industriales textiles a simples maquileros, es decir, perderíamos nuestra principal ventaja competitiva que es la fibra nacional.

Esta situación nos hace ver que una de las actividades de la cadena de valor la logística de ingreso está afectada por la presencia de jugadores de talla mundial con productos que afectan directamente a los productores de algodón y a los algodoneros.

En el caso de los hilados de algodón de la India, estamos frente a una estrategia comercial para apoderarse del comercio mundial de hilados de algodón, siguiendo el mal ejemplo de China en el caso de las prendas de vestir.

Producción

Si bien hoy tenemos una industria textil y de confección competitiva y con alto potencial, ese potencial no se desarrolla al 100 por ciento por la competencia inadecuada de las importaciones de China e India, con cuyos costos subsidiados es imposible competir.
Consideramos que el Perú tiene todas las condiciones para ser una industria textil y de confecciones de alta calidad en el mundo. Tenemos, de un lado, una materia prima de calidad –como los algodones Pima, Tangüis, IPA 56– reconocidas internacionalmente; sin embargo la situación problemática se encuentra por la baja productividad que se traduce en una pobre rentabilidad y la ausencia de un soporte técnico y económico para hacer sostenible este cultivo.

Medidas tales como proveerles de semillas de calidad, hacer eficiente el uso de la mano de obra y los insumos, elevar la tecnificación y mecanización del campo y acceder a servicios tecnológicos agrarios, son necesarios para elevar los actuales rendimientos.
Es fundamental priorizar una solución al problema del algodón no solo por ser un producto de bandera, sino por formar parte clave de nuestra cadena de valor.

Nuestra industria textil no es sostenible basada en hilados de algodón importados. Solo deberíamos importar la fibra o los hilados que no producimos o cuya producción es probadamente insuficiente (fibra corta e hilados gruesos), pero para ello nuestros agricultores deben ser competitivos a nivel internacional.

Actividades de apoyo

Sunat/Aduanas es la institución encargada en detectar y denunciar casos de subvaluación de productos hindúes y chinos. Indecopi la encargada sancionar las prácticas desleales y el engaño al consumidor. Asimismo, el sistema judicial el de procesar los casos con más y aplicar la ley y desmentir con hechos la frase que dice que “en el Perú no existe delito aduanero”, sin embargo es el comité de textiles el que observa una falta de atención de estos organismos públicos.

En el 2008, la industria solicitó se aplique salvaguardias y a pesar que Indecopi dio la razón, el gobierno de aquel entonces no lo ratificaron no aplicándose la medida por presión de los importadores (asociados a pequeños tejedores y confeccionistas de Gamarra). A la larga, eso les está pasando la factura a los mismos que defienden la importación de hilados artificialmente baratos, pues ahora no solo entran hilados de algodón sino también tejidos hindúes a muy bajos precios y dentro de poco llegarán las mismas confecciones que ellos reclamaban tener que producir con los “competitivos hilados hindúes”. Es que se mira el árbol pero no el bosque, piensan que toda la vida continuarán de informales, porque muchos clientes de los grandes importadores de hilados hindúes son informales, pero la informalidad tiene un costo mucho más alto.

Conclusión

Primero, la debilidad de las instituciones del Estado para enfrentar las malas prácticas de comercio (subvaluación, delitos aduaneros, triangulaciones e incumplimiento de normas de origen).

Segundo, la poca voluntad política para afrontar la dramática caída en la producción de algodón, principal materia prima del sector (alrededor del 50 por ciento de la industria textil es algodonera).

Tercero, la ausencia de una visión clara sobre el futuro de la cadena de valor en el sector textil en su conjunto.